MICRORRELATOS DE JOSÉ MANUEL ORTIZ SOTO

 Manolo Soto 1

Línea de ayuda

No sé en qué momento me convertí en el amante de mi mujer, sólo sé que un día en sus conversaciones telefónicas con "el otro", ella evitaba toda referencia a nosotros... más bien a mí. Que si salíamos a bailar, le decía que estaba en una reunión con sus amigas de la facultad, que si su llamada interrumpía nuestra intimidad, le daba las gracias por haberla despertado de una pesadilla... Quisiera darle más detalles, pero Eugenia está como loca, dice que su marido ya viene para la casa, sospecha que yo estoy aquí y trae un arma.

 

Naufragio en tierra firme

Terminó de escribir su enésimo libro y, al igual que hiciera con todos los libros anteriores, lo metió en un frasco de conservas y lo almacenó en la alhacena-biblioteca. Ese año, la temporada de ciclones fue especialmente cruel. Una mañana mientras trabajaba en la construcción de su nueva casa, recibió una carta: le comunicaban que su obra había merecido por unanimidad el Premio de Náufragos Lectores. "En breve le haremos llegar hasta su domicilio una considerable dotación de botellas de vino vacías y sus corchos", terminaba la carta.

 

Oficina de quejas

Te vas en dos días, prepárate, me notificaron. Dos días puede ser poco o mucho tiempo, pero no para mí que ni reloj tengo. Firmé de enterado y me olvidé del asunto. Allí se estaba bien: el mar siempre tibio y en calma, y algunas veces me arrullaba el lejano rumor de las sirenas. ¿Qué más puedes pedir cuando la vida transcurre en calma y armonía plenas? Sí de mí dependiera, querría seguir por siempre aquí, me dije. Estiré los músculos, acomodé el cuerpo y cerré los ojos, dispuesto a dormirtar hasta el fin de la eternidad. Han transcurrido 51 años y dos días desde entonces, y aún nadie me explica qué carajos hago en este otro lugar.

 

País de ciegos

En un acto de contrición —que algunos llamaron esquizofrenia— el cuervo se sacó los ojos.

 

Alergeno

De pie sobre el risco majestuoso, mira la inmensidad delante de él. ¡Podría estar aquí por siempre!, murmura emocionado. La mujer gigante estornuda y el hombrecito cae al abismo.

 

Kafkiano

Esa mañana, Gregorio Samsa despertó sobresaltado: emociones encontradas ocupaban su mente. Era un hecho que Max Brod había faltado a su palabra, pero también que gracias a su deslealtad, él —Gregorio Samsa—, su familia y tantos personajes más lograron escapar del olvido al que habían sido condenados. «Lo siento, Franz, de verdad lo siento», chirrió con sinceridad, y continuó con su difícil papel de convertirse en insecto cada vez que alguien abriera el libro.

 

José Manuel Ortiz Soto (Jerécuaro, Guanajuato, 1965). Médico por la UNAM, con especialización en Pediatría y Cirugía Pediátrica; es narrador, autor de poemas y canciones, y guionista de cómics. De formación predominantemente autodidacta, ha tomado talleres de narrativa con Agustín Cadena y Alberto Chimal; de minificción en la Marina de Ficticia; y de poesía con Marco Fonz. Ha publicado los libros de poemas Réplica de viaje (2006) y Ángeles de barro (2011); de minificciones, El libro de los seres no imaginarios. Minibichario (2012), Alebrije de palabras: Escritores mexicanos en breve (2013); Doble cámara falsa de Gesell (LE 2013), La moraleja del cuento (LE 2014), Cuatro caminos (2014), Las cincuenta cabezas de la hidra (LE 2015), Las metamorfosis de Diana (2015), Las historias de cada quien (LE 2016) y En la perpetua brevedad del silencio (LE 2017); participa en las antologías Cien fictimínimos. Microrrelatario de Ficticia (2012), I Antología Triple C Microrrelatos reunidos (2012), De antología, la logia del microrrelato (2013), Texturas linguales I. Antología de minificciones (2013), La música de las sirenas (2014), Futbol en breve, microrrelatos de jogo bonito (2014), entre otras. Algunos de sus textos han sido premiados en convocatorias del género. Fue jurado del Premio Nacional de Cuento "Agustín Monsreal" 2015 y el Primer Concurso de Minificción Universitaria UDUAL 2016. Ex tallerista en la Marina de Ficticia y ex miembro del comité editorial de la revista especializada en microrrelato Internacional Microcuentista. Administra los blogs Ángeles de barro, Cuervos para tus ojos, Un pingüino rojo y coordina la Antología Virtual de Minificción Mexicana.