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POEMAS DE ALDA MERINI

Traducción de Carlos Vitale*

 

FOTO ALDA MERINI

 

Alda Merini nació en 1931 en Milán, donde murió en 2009.

Entre otros libros, ha publicado: La presenza di Orfeo, Nozze romane y Paura di Dio.

EL ALBATROS

Yo era un ave
de blanco vientre gentil,
alguien me cortó la garganta
para reírse,
no lo sé.
Yo era un albatros grande
y revoloteaba sobre los mares.
Alguien ha detenido mi viaje,
sin ninguna caridad de sonido.
Pero incluso tendida en el suelo
yo canto ahora para ti
mis canciones de amor.

 

L'ALBATROS

Io ero un uccello

dal bianco ventre gentile,
qualcuno mi ha tagliato la gola
per riderci sopra,
non so.
Io ero un albatro grande
e volteggiavo sui mari.
Qualcuno ha fermato il mio viaggio,
senza nessuna carità di suono.
Ma anche distesa per terra
io canto ora per te
le mie canzoni d'amore.

 

ACARÍCIAME...

Acaríciame, amor,

pero como el sol
que toca la dulce frente de la luna.
No vengas a molestarme también tú
con esas necias búsquedas de lo divino.
Dios llegará al alba
si estoy entre tus brazos.

 

ACCAREZZAMI...

Accarezzami, amore,

ma come il sole
che tocca la dolce fronte della luna.
Non venirmi a molestare anche tu
con quelle sciocche ricerche
sulle tracce del divino.
Dio arriverà all'alba
se io sarò tra le tue braccia.

 

BESO QUE SOPORTAS...

Beso que soportas el peso

de mi alma breve
en ti el mundo de mi discurso
se vuelve sonido y miedo.

 

BACIO CHE SOPPORTI...

Bacio che sopporti il peso

della mia anima breve
in te il mondo del mio discorso
diventa suono e paura.

 

Carlos Vitale*Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. Ha publicado Unidad de lugar (Candaya, Barcelona, 2004), Descortesía del suicida (Candaya, Barcelona, 2008), Cuaderno de l'Escala / Quadern de l'Escala (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel•la, Bellcaire d'Empordà, 2013), Fuera de casa (La Garúa, Barcelona, 2014) y El poeta más crítico y otros poetas italianos (Emboscall Editorial, colección El taller de poesía, Barcelona, 2014). Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción "Ultimo Novecento", 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción "Ángel Crespo", 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Umberto Saba (Premio de Traducción "Val di Comino", 2004), Giuseppe Napolitano, Sandro Penna, Mario Luzi, Antonella Anedda, Joan Vinyoli, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc. Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia. Reside en Barcelona desde 1981. Está presente en Facebook.

 

 

POESÍA DE CRISTÓFORO JUÁREZ

 

CristoforoJuarez

 

 

Cristóforo Juarez, nació en Cúyoj, departamento Banda, Santiago del Estero, Argentina, el 24 de julio de 1900 y falleció en la capital de la provincia, el 10 de marzo de 1980. Se inició en la docencia a los 17 años en Verón, Departamento Salavina y, como docente, presidió el Consejo General de Educación de la provincia de Santiago del Estero. Poeta santiagueño ampliamente conocido por su labor literaria y también por sus composiciones en el folklore poético. Publicó Reflejos del Salitral, Cantares y Llajtay.

Estudioso de la historia bandeña, colaboró con las revistas literarias Picada, Vertical y Cuadernos de Cultura Santiago del Estero, entre otras.  

 

Malambo

 Surtidor luminoso de gracia y donaire,

danzarina epopeya de luz y color;
es primero un redoble de plácido aguacero
y luego un escarceo de vívido fulgor.

Parloteo de la lluvia sobre el cristal sonoro

se hace eco del galope febril y musical
un duende es el que impulsa la carrera sonora
desgranándose en loco torrente vertical

Crepitar de la llama que se quiebra en la chispa,

tintinear rutilante de la espuela fugaz
a su convulso ritmo se suman endiabladas
las líneas y las furias de un torbellino audaz.

Multiforme arabesco de cadencia y figura

en un tropel confuso, pujante, varonil;
isócrono latido, remedo fervoroso,
retumbo sofocado de recio tamboril.

 Hay sol en su guapeza. Sonoridad y luces

de aceros fulgurantes en una cruenta lid;
el temblor inflamado de la fiera en acecho
y el músculo de bronce del trágico adalid.

 Alambique de formas y lírica armonía

pulsando los teclados de luz crepuscular,
acrobacia que enciende amor en las pupilas
con ágiles esquinces de rítmico vibrar

Malambo de mi tierra: domador de las danzas,

eclosión en un grito de fuerza y de valor
tú vienes en la sangre de la materna raza
con un latido heroico de fiebre y de dolor.

Malambo en que retoza la fantasía y el genio,

como el aroma envuelve los lindes de la flor,
estás dentro los pechos como una abeja eterna,
libando rumorosa la vida y el amor.

                                                      Vidalas restauradas

 

  Vidala

Aunque te alejes del pago 

t'ei de seguir;
aunque te ocultes del mundo
t'ei d'encontrar.
Puede que andando
me des tu querer.

Como el cencerro en el monte

t'ei de seguir;
como a tropilla perdida
t'ei de encontrar
Puede que andando.
me des tu querer.

Como la abeja en el aire

t'ei de seguir,
como a la buena comena
T´tei d'encontrar.
Puede que andando
me des tu querer.

Llorando y los caminos

téi de seguir;
cantando mis esperanzas
t'ei de encontrar.
Puede que andando
me des tu querer.

                                    Los estribillos pertenecen al folklore anónimo.

 

Se te hace no más

Siento un temblor en el pecho;
no sé qué sabré tener
que cuando empiezo a cantar
comienza mi padecer.
                      Se te hace no más
                   que no sé sentir.

 Parece que en esta caja

se encerraron mis tormentos
y cada vez que la pulso
me suena como lamento.
                    Se te hace nomás
                     Que no spé sentir.

Hay trechos de mi camino

que perfuma el chaguaral
y retazos de mi vida
manchados de salitral.
                      Se te hace no más
                   que no sé sentir.

Jumiales tristes del pago

amargos campos de sal
saladillos tiene mi alma
donde brota solo el mal
                       Se te hace no más
                    que no sé sentir.

En cada golpe que doy

en esta cajita fuerte
se queja mi corazón
como llamando la muerte.
                     Se te hace no más
                   que no se sentir.

 

 Desprecio

No te has de casar chinita

con ese chino cualquiera;
para salir con tu gusto
primero me has de enterrar
porque, sino, andequiera
de asco los vua salivar
De ahisito no lo paso
dende que te anda rodiando,
porque es un desvergonzao;
dice que hasta es acostumbrao
en burlarse e las mujeres...
¡Conmigo la había'i tener!
Un haragán, un descreído
¡Dios lo debía castigar!
Si de mi cuenta había'i ser
poniéndolo en el mortero
en chiquitos lo había'i moler!

¡Velay po una niña moza

que no busque de otra laya:
Que tenga su pasar ¡vaya!
aunque no sea de posibles.
Fíjate po en el apero
que es el espejo del hombre,
no tiene una jerga buena
ni una prienda p'asidero
ni una guasca pa distraer
siquiera a un perro mañero.
Las riendas, como de encarga
pa no tironear muy juerte
¡y qué había ido a sujetar
si el caballo pa trotiar
puros quejidos se vuelve!

El mozo, pa ser buen mozo,

no hay ser po tan despilchado,
debe tener su montao
listo pa una atropellada.
¡Anchuy con ese ushulo
que ya ni poncho no tiene
le anda goteando la hilacha!
¡Cómo será po la facha
si lo agarra un aguacero!
No hay tener po ni camisa,
ni cama en que cubijarse,
llenito'i sebo el sombrero,
parece qui ha apagao velas.
O habrá servido de candilero
en el velorio de su agüela
¡Y quien lo había ido po a querer
si es como perro apestao;
de balde mi cobardao
sirviéndote como a niña
¡y aura me vienes con eso!
¡ya vas a comer un queso
que yo te lo haiga apretao!

De juro, te han dao gualicho,

pero, yo ti de sacar,
todito el mal, ya ti dicho,
a bruja no me hay ganar
ni la Cuma Dorotea;
con la traba y la manea
igual que a mula porfiada
de rienda te vua dejar.

 Ya se me ha puesto el antojo

de no dejarte casar;
para salir con tu gusto
primero me has de enterrar.

 

La fotografía que acompaña la siguiente nota fue tomada del Sitio Web Santiagueños y puede leerse en el siguiente enlace: http://sgodelest.blogspot.com.ar/2011/07/cristoforo-juarez.html

 

 
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