#MICROLEE 2018 

LABORATORIO DE LECTURA 2018 

 Invitado Raúl Brasca 

 

 Microlee

 RAÚL BRASCA, hacedor de mundos

 
Por Nélida Cañas

 

Soy un hombre común. Alguien que a lo largo de su vida
ha amado tres o cuatro ideas absurdas y que las escribe
para salvarlas de la desmemoria de un más que
probable viejo común.*
Raúl Brasca

Los micros de Raúl Brasca arrasan y deslumbran, como el gato al protagonista de Felinos (pág. 13), por su manejo conciso del lenguaje y por la singular manera de proyectar como una linterna mágica distintas situaciones que van de lo real a lo fantástico, del sueño a la vigilia, de lo cotidiano a lo maravilloso.

Un universo plural y fantástico habita su escritura. Y nos invita a recorrer los diversos senderos del microrrelato, sus climas, sus características, que R.B. transita libremente con despojamiento y naturalidad en un género que le es propio. En el cual ha trabajado como ensayista y antólogo ayudándonos a mirar de una manera más inteligente y pródiga los límites y posibilidades del microrrelato.
En sus micros el silencio pasea su cola por entre los intersticios que dejan las palabras, por el espacio de lo no dicho, por la sugerencia y la ambigüedad, y se enseñorea, se materializa, como un brujo deslumbrante ante el lector. Lector "guardavida", que no permitirá, gracias a sus saberes e imaginación, que todo se diluya en la incompletud. Lector que no se amedrenta, que nada, con entrega del cuerpo y el alma, por un espacio abierto a la pluralidad de sentidos.
Nada le es ajeno a este escritor que ha hecho de esta forma breve motivo de estudio y creatividad, escribiendo, entre otras, una obra reunida en Todo tiempo futuro fue peor*, que es un faro para los múltiples seguidores del género.
¿Qué he leído en esta obra? ¿Qué ha abierto en mí su singular travesía?
He leído la entrega a la escritura y a la necesidad de un lector partícipe, comprometido (Fragmentos, pág.9). He leído el encantamiento que producen las palabras (Artes y oficios, pág.31) Lo estéril de la pura geometría ante el frenesí del deseo (Verdades, pág. 37). He leído el amor y sus diversas manifestaciones: el amor que se expresa en las cosas cotidianas y se torna necesario (Instilación, pág.39), el amor pleno, feliz, "asombro cósmico", donde no alcanzan las palabras (Plenitud, pág.41), también el amor como imposibilidad (Amor asintótico, pág. 35) He leído la crueldad (El sicario, pág. 73 El condenado, pág. 75). El horror (Sensaciones diferidas, pág. 89). El compromiso con el ahora y con la historia (Autoconciencia, pág. 63, El tiempo detenido, pág. 177, Los mistrales, pág. 179) El sueño y la vigilia (Los dinosaurios, el dinosaurio, pág.201, Contrariedad, pág. 203, Soñadoras, pág. 205, Brigolage, pág. 211). He leído la ironía mesurada, inteligente, que atraviesa la obra (Telequinesia, pág. 47, Polimorfismo, pág. 51, Parábola, pág.53, Vernissage, pág. 125, Grandes escritores, pág. 163).
Un magnífico ejemplo del uso de la ironía me parece este microrrelato:
Unión excelsa
Ante la evidencia de su gravidez, una admiradora de Ben Jonson confesó su unión con el Espíritu Santo. Aseguró que su hijo sería mitad ángel y mitad humano. En efecto dio a luz un ángel que carecía de alas y que, en lo demás, no difería de un niño común y corriente (pág.105)
He leído "como una fuerza poderosa arrastraba hacia adentro la piel del mundo poniéndolo del revés" (El pozo, pág. 117) y la bella paradoja donde el universo se detiene dejándonos perplejos en su inmovilidad, en la eternidad del instante, hasta que el disparo del cazador reanuda la vida (Perplejidad, pág. 189). Ambos textos me parecen potentes, esencialmente poéticos, destinados a permanecer.
Con respecto a la epifanía del mundo detenido en un instante, que el autor narra magistralmente en Perplejidad, hay un micro-ensayo, Inmovilidad, dramatismo y belleza, que conjuga su pensamiento en torno a esta idea. Dice R.B., Premio Iberoamericano de Minificción "Juan José Arreola"2017:
No se trata de captar el instante y fijar la imagen en la retina. Mucho mejor es que se detenga un instante el flujo de lo que sucede. El caballo inmóvil en actitud de veloz carrera, el pájaro congelado en pleno vuelo, la lluvia detenida en el aire. Y saber que no es vacilación de la mirada. (Minificciones, Antología Personal)
Profundas reflexiones como Falsa Paradoja (pág.69) nos permiten pensar que el microrrelato no tiene por qué ser liviano, risible, falto de compromiso con la existencia, sino un lugar que nos abarque. La obra refleja como un caleidoscopio las distintas facetas de la condición humana.
El lenguaje del autor es culto, despojado, terso, a veces poético como es el caso del bellísimo Vuelo o el conmovedor Llave. Y nos permite reflexionar acerca de las múltiples posibilidades del género. La cercanía del micro con el poema es evidente: brevedad, concisión, ambigüedad...
Vuelo
La mariposa enamorada del fuego. Se consumió entre las llamas. El fuego echó a volar. (Antología personal)
Llave
Fue triste cuando mi padre, sin que yo se lo pidiera, me dio la llave de la casa. Yo era casi un adulto y él me la dio como quien pide permiso para envejecer. (pág. 195)
La intertextualidad también está presente al nombrar a personajes históricos, literarios, mitológicos, poetas, novelistas, médicos, filósofos o al referir sus ideas. Textos magníficos nos muestran a R.B. como un lector atento y pródigo.
Este lector atento y pródigo es el mismo chico que sentía una enorme curiosidad por todo cuanto lo rodeaba. Así lo expresa en Microbiografía de un narrador demiurgo:
Fui un chico común. En el jardín de mi casa había esas flores que se abren cuando amanece y se cierran al atardecer. Siempre despertaron mi curiosidad. Soñaba con descubrir el delicado sistema de poleas y aparejos microscópicos que, puestos en funcionamiento por la luz, provocaba los exactos movimientos crepusculares de los pétalos.
Autor demiurgo, hacedor de mundos, Raúl Brasca traza una singular y nítida constelación con su microrrelatos. Constelación que se define por un estilo sobrio y potente, lúcido y despojado donde se refleja su concepción del mundo y de la vida. Y de esta manera nos incluye en lo propio del ser, su humanidad.

 Córdoba, mayo de 2018

*

Raúl Brasca, Microbiografía del narrador demiurgo, pág.123, Todo tiempo futuro fue peor.
Raúl Brasca, Todo tiempo futuro fue peor, Bs.As., Mondadori, 2007
Raúl Brasca, Minificciones. Antología personal 2017. México
Raúl Brasca, Antología realizada por el autor para Microlee, 2018

Entrevistas:
Laura Verdile, La microficción es mi forma natural de expresión, 10 de junio 2016
Marín Gardella, Breve entrevista a R.B. Internacional Microcuentista, 22 de julio de 2010
Nadia Sandoval Zúñiga, Escribir sin leer conduce más al balbuceo que a la pretendida originalidad, 18 de enero de 2016. 

NÉLIDA CAÑAS Profesora de Literatura. Escritora. Su obra literaria comprende diez libros de poesía y cuatro de narrativa. En microrrelatos: Breve cielo (2010), Intersticios (2014) y Como si nada (2018). Ha publicado en destacadas antologías nacionales e internacionales. En diarios y revistas culturales: su obra poética, narrativa y sus ensayos.