Juan Basterra

 

 

 

    

Elogio de la levedad

Acerca de La maestra de canto de Silvia Arazi

Por Juan Basterra

Exclusivo para tardes Amarillas

La maestra de canto

Silvia Arazi

Letras Del Sur

185 páginas

Hay novelas que se leen como se escuchan algunas canciones: de principio a final y suspendidos en la leve y progresiva modulación de sus tonos. Muchas de las obras que caracterizaron al distinguido círculo literario de la  joven Viena buscaron deliberadamente esa continuidad melódica, aquella  extensión pausada del arco de Ulises mencionada  por Arthur Schnitzler en una de sus admirables novelas. La maestra de canto de Silvia Arazi, retoma, acaso inadvertidamente, algunas de las antiguas enseñanzas de aquellos casi olvidados maestros y es  también, como muchas de las obras escritas por estos, un delicado muestrario de las pasiones y el necesario desencanto que sobreviene a toda aspiración de carácter amoroso o artístico. 

la maestra de canto

El argumento de la novela es relativamente sencillo: una vieja maestra de canto, Mara Bertollini, personaje rector de la novela, instruye su arte a un conjunto de discípulos de los que sobresalen las jovencísimas Úrsula Fuchs, soprano dramática de aspecto valquírico y la delicada soubrette Ana, amiga de Úrsula y esposa de Federico, oboísta, pintor aficionado y hombre desengañado del que se anticipa su muerte en las primeras páginas de la novela. La relación de Ana con Federico; la de estos con la altiva y siempre enigmática Úrsula; el cotilleo encantador del mundo del canto y los vínculos equívocos entre la mayoría de los personajes de la obra, dinamizan de manera agradable la progresión de la historia y convierten al libro en materia de una sola sentada, al decir del buen Azorín.

Sabemos por la  solapa que Arazi es, además de escritora, cantante lírica. Este detalle, que en un primer examen puede parecer menor, no lo es en absoluto. La exposición del crescendo dramático que preside el desarrollo de la obra recuerda el de ciertas óperas italianas en las que el final está anunciado de manera velada en el comienzo (pensemos en el prologo de Tonio en I pagliacci de Leoncavallo) o el de algunas series de lieder, géneros de los cuales Arazi es cultora. También es de naturaleza musical el desarrollo de las peripecias de los protagonistas y la armonía ineluctable y necesaria que guardan entre si las tres partes de la novela, armonía en la que nada sobra, elegante y femenina en su expresión, además, y de una progresión pausada y sin sobresaltos. Silvia Arazi

El delicado erotismo expresado en la relación triangular de los tres personajes principales; la caracterización realista de la maestra de canto Mara Bertollini; los precisos rasgos de elocución que presiden la mayoría de las intervenciones del maestro y director Maximiliano Folger; el pintoresquismo expresado en detalles vestimentarios y decorativos; el altivo fracaso del violinista León Rejmann; la pertinencia de los diálogos, son algunos otros de los tantos aciertos que presiden esta novela desencantada y elegante, y tan distinguida en su soplo, como aquellas obras de los  maestros vieneses que hicieron de la levedad su brújula y guía, y del fracaso, el término final de todo destino.